EL NACIMIENTO DE LA MAQUINA DE EMPANADAS

El nacimiento de la maquina

La planta productiva de Maquiempanadas se encuentra en el barrio Fátima de la ciudad de Manizales. Es un acogedor taller con las paredes llenas de herramientas y planos con medidas, ángulos y cronogramas de entrega. La actividad es intensa. Hay hombres en overol cortando, puliendo, ensamblando. Entre ellos, de un lado para el otro, tomando medidas y haciendo recomendaciones, está Carlos Mesa, ingeniero mecánico y el inventor de una inigualable máquina.

Carlos tiene el pelo un poco despeinado, es vegetariano y tiene su propio manual del inventor con reglas como: "no lleves cuentas de cuánto dinero has gastado" o "cada fracaso es un escalón más para encontrar la solución". Le gusta cuidar cada detalle, y por eso arma varias veces una máquina de empanadas antes de enviarla, para verificar que tenga todas las piezas y su funcionamiento sea óptimo.

Si le preguntan cómo aprendió lo que sabe, menciona a su mamá: "ella me decía que la única forma en la que el mundo progresaba era haciendo cosas diferentes, también que no debía mirar lo que hacían los demás sino innovar", recuerda Carlos Mesa.

Eso no es todo, este empresario emprendedor tiene historias sobre un hombre que lo dejaba entrar a su taller cuando todavía era muy joven, y de sus cursos de diseño y mecánica en México. En suma, la esencia de su genialidad es que nunca ha dejado de "cacharrear", de buscar soluciones diferentes para cualquier problema que a sus clientes - en especial a él - se les ocurra.

Así fue como empezó a trabajar en la industria de alimentos, pensando en cómo beneficiar a quienes recibían sus inventos. Entre sus creaciones previas están la máquina para hacer pandebono, y otra para las arepas.  Entonces se le ocurrió que la "Reina" de los alimentos típicos era la empanada y que, a pesar de ser de consumo masivo, se seguía haciendo a mano. Que tal vez era el turno de que la tecnología  cambiara ésta experiencia.

 

NACE LA MÁQUINA DE EMPANADAS

Hacer empanadas de forma automatizada implicaba retos más complejos, pues se manejan diferentes texturas y como la masa  es muy delgada, necesita piezas especialmente antiadherentes. El  primer paso de este proceso fue visualizar durante varios días cómo podría armar esta máquina, y lo más importante: "imaginar cuáles iban a ser los posibles problemas, y solucionarlos en la cabeza"

¿Cómo funciona una máquina que hace entre 300 y 2.000 empanadas por hora? Pensemos en una bandeja que va girando para llevar la masa de un proceso al otro. La primera estación dispone la masa, luego la base gira para llevar el producto al siguiente punto y estirarla. Los procesos que siguen son: rellenar, doblar, cortar, retirar el sobrante, contar y disponer en un recipiente.

La cantidad de empanadas obedece a qué tan automáticos son los procesos, y qué tanto un operario  debe intervenir en estos. Por ejemplo, la multifuncional hace todo y sólo hay que llenar los dispensadores con la masa y el guiso de la empanada, mientras que la semiautomática se especializa en estirar la masa y hacer el 
corte, pues son las prácticas que más desgastan a quienes elaboran este alimento de forma manual. De  acuerdo con Emma Mesa, "nuestro eslogan es Tecnología que brinda comodidad, y el propósito es que los operarios de las compañías que nos compren realicen la menor cantidad de funciones posibles".

Este mecanismo está compuesto por partes en acero inoxidable y polipropileno, un cerebro electrónico y un contador. Funciona con electricidad, sistemas neumáticos y mecánicos, y un 'cerebro' electrónico que puede  ser programado desde la oficina de  Manizales, para una máquina que se encuentre en cualquier lugar del mundo. Según el requerimiento del cliente, se pueden ajustar la velocidad, la presión para definir el volumen de la masa, el tamaño de la empanada, el molde del cortador, entre otros detalles.

El resultado es una empanada con el sabor de "hecho en casa", pues del fabricante depende la sazón y de la máquina dependen la textura, la consistencia y el número de empanadas que se van a disfrutar.

Tomado de REVISTA INNOVA